El Gran Hilo del Totalitarismo


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Estimados chacharacheros, soy politólogo. Eso significa que mi formación académica me convierte en especialista en la disciplina que estudia la teoría política.

Me gustaría abrir hoy un hilo sobre uno de mis temas de estudio fetiché, los sistemas totalitarios. Son estos un tipo de sistema político muy específico y muy especial, un tipo de sistema político tan poderoso que a punto estuvo de acabar con los seres humanos como tales. En sus momentos de mayor gloria, prácticamente Europa entera era totalitaria.

Pero, ¿qué es el totalitarismo? Diré primero sus dos modalidades: fascismo y comunismo.

Lo primero que uno debe entender es que NO es un régimen político. Un régimen político es la estructura del Estado,por así decirlo. Monarquía absoluta, monarquía constitucional, república presidencialista, república parlamentaria… Eso son regímenes. El totalitarismo es otra cosa: es un SISTEMA.

¿Cómo? Dirás. ¿Cual es la maldita diferencia?

El sistema es mas amplio. Lo abarca todo. El sistema es el régimen, y todo lo que no es el régimen. Es cada dinámica de un país. Es todo lo que abarca el poder. Eso es un sistema.

El totalitarismo es un sistema, porque su intención no es cambiar el régimen, esto es, cambiar, por decirlo así de una república a una dictadura. Eso es uno de los medios, pero es sistema en cuanto su intencionalidad no es detenerse en la conquista del régimen, sino utilizar el régimen como instrumento para ser sistema, esto es, para acabarlo todo.

Lo primero que uno ha de asumir si quiere comprender qué es totalitarismo es que no busca volver a un mundo antiguo. Muy al contrario, lo que busca el totalitarismo (en sus versiones fascista y comunista) es crear un mundo nuevo, un nuevo tipo de ser humano, el Nuevo Hombre fascista, el Nuevo Hombre Comunista. No es reaccionario, sino revolucionario.

Esto implica que lo que busca en si no es solo controlar todo el sistema, sino cambiarlo, transformarlo en un nuevo y ser él mismo el sistema. El control totalitario del Estado no es un fin, es un medio, un instrumento dedicado a un fin superior: la construcción de un mundo nuevo. El fascismo no rechaza lo moderno, sino que busca serlo. El Estado totalitario es la herramienta , por decirlo así, para crear el Sistema totalitario, es decir, la ocupación fascista de todos y cada uno de los espacios de la vida individual y colectiva. Y el canalizador, es normalmente, el movimiento totalitario, usualmente a través de un partido, pero no únicamente.

Es un error común suponer que el opuesto del fascismo es el comunismo. No es así, puesto que ambas ideologías compiten por ocupar el mismo espacio a través de similares métodos. El opuesto al sistema fascista es el sistema liberal, porque es precisamente aquel donde las libertades individuales están garantizadas imperativamente y donde el poder del Estado está sometido a límites y controles.

El sistema fascista, como el comunista, no reconoce limites a su poder y autoridad, puesto que entiende que el fin último, la creación de un sistema nuevo, de un hombre nuevo, de un mundo nuevo, justifica la sumisión de todos los individuos, por las buenas o por las malas. El enemigo último es el individuo libre. El enemigo es el ser humano individual, el ser humano que piensa por si mismo, que decide por si mismo, que sale de masa. Ese es el verdadero enemigo.

Que el totalitarismo no reconozca límites a su poder implica un axioma básico: todo y todos deben estar sometido al imperio de su sistema, de su lógica. La lógica totaltaria, por cierto, es un metarrelato, una concepción filosófico-política de la historia sobre la que esta se articula. La lucha de clases y el darwinismo racial han sido los dos grandes metarrelatos, y todos tienen su libro sagrado, Mi lucha, El manifiesto comunista. Porque si a algo se parece el totalitarismo es, sobre todas las cosas, a una religión.

¿Y quienes son los enemigos para el totalirismo? En realidad, todos. En todos se incluyen no solo los grupos de opositores más o menos adivinables (demócratas, liberales, socialdemócratas, democristianos, socialistas, comunistas, etc.), o inventados (judíos, masones, enemigos objetivos) sino muy especialmente los propios miembros del partido fascista/comunista (a través de purgas periódicas que eliminan facciones u opositores internos, reales o ficticios), así como aquellos grupos en los que puede haberse apoyado el movimiento en un primer momento (Iglesia, cristianos, militares, empresarios, banca, etc.).

La represión, al final, acaba llegando a todo el mundo, y en un sistema totalitario nadie está a salvo, mucho menos los fascistas/comunistas. La intervención del Estado totalitario llega a todos los espacios de la vida, tanto los sociales como los individuales. El libre mercado es destruido y sometido, para ser sustituido por una economía intervenida sometida al mandato del movimiento totalitario, no a las leyes de la oferta y la demanda. La economía acabará siendo dirigida hacia lo que el poder político decida, normalmente a la fabricación de armas. No es casual, puesto que el no reconocer límites a su poder significa que, en último término, el dominio totalitario debe sobrepasar los límites geográficos del Estado para tratar de ser mundial.

Hannah Arendt describió esto de forma magistral: “La afirmación de que el Metro de Moscú es el único en el mundo es una mentira sólo mientras los bolcheviques no tengan el poder para destruir a todos los demás. En otras palabras, el método de predicción infalible, mas que cualquier otro método propagandístico totalitario, denota su objetivo último de conquista mundial, dado que sólo en un mundo por completo bajo su control puede el dominador totalitario hacer posiblemente realidad todas sus mentiras y lograr que se cumplan todas sus profecías” Porque esa es la clave de entender qué es el totalitario. Es un movimiento político que no acepta límites a su poder, y que en último termino, debe devorarlo todo, derrotando a los enemigos y creando nuevos, para poder sobrevivir.

Y bueno, si habéis llegado hasta aquí, voy a llenar este hilo de fotografías de mis sistemas totalitarios favoritos, porque el totalitarismo es, por encima de todo, un movimiento estético. Se esfuerza mucho en crear una estética espectacular, plagada de símbolos, escenarios, homenajes, banderas, iconos, desfiles, saludos y hasta una nueva lengua.

Esa estética trabajada siempre me ha resultado fascinante, y es por ello, tras tratar de explicar el totalitarismo, voy a haceros ofrenda de algunas de sus creaciones.

Muchas gracias por vuestra atención.


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Un hilo por cada movimiento o ideología a cuánto nos sale?

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#8

Bueno… Me ha parecido muy interesante. Pero no me gusta la idea. Y no me gusta porque la pondría en práctica una persona. Y esa persona que sería el cabecilla ya sería la contradicción del sistema en sí mismo al ser un único individuo el que pretende cambiar todo.
Y quién controla a este individuo?


#9

A Arendt le costó casi 600 páginas, y eso que no llegó a conocer ni a los cubanos, ni a los coreanos, ni a los camboyanos, que merecen su propio hilo.


#10

No es absolutamente necesario el cabecilla para la existencia totalitaria. Por ejemplo, en la URSS tras Stalin quien gobernaba era el Politburó, que a veces ponía a uno, y a veces a otro. En Camboya directamente nadie sabía quien era el lider del partido, no había ni una sola fotografía. Se le llamaba solamente el Camarada Uno.

Hugo Chávez no está en la lista porque se murió pronto, pero ya habia iniciado un movimiento totalitario clarísimo de consecuencias hasta la actualidad.


#11

Una ciudadana china hizo un chiste en internet sobre el Partido Comunista y el lider. Filtrado por Wikileaks.


#12

Le han aplicado la ley moldaza.