Entre chorizos vivimos


#1

Ayer mi mujer se enfadó un poco conmigo.
Llegábamos de la feria del ram de Palma, de pasar una tarde entre amigos y nos disponíamos a ir a cenar todos juntos por el centro de Palma, concretamente por Archiduque Luis Salvador.
Cuando estaba sacando el carro del niño del coche, pasaron por mi lado un grupo de 7 chavales. Los 7 eran de fuera, tres negritos y 4 marroquíes. Conforme pasaron por mi lado reían y alardeaban de cuánto botin habían sacado ayer. " Ayer con la tontería encontramos un par de carteras y tres móviles en un rato, me voy a hacer profesional de esto" dijo un negrito que tendría entre 13 y 15 años.
Una vez acomodado el niño y andando hacia el restaurante vi como se salían de un Seat Ibiza blanco. Me quedé un poco trastocado y en mi cabeza se iba formando la situación que se estaba dando recopilando datos ( lo que había escuchado sin prestar mucha atención y lo que estaba viendo en ese momento, no deberían haber entrado en vez de salido? Estaban todos ahí o se han unido más? ).
Mientras caminaba a unos 20 metros de distancia con mi mujer y el pequeño, vi como pasaban por ambos lados del coche y miraban disimuladamente si las manetas abrían. No había dado 10 pasos cuando encuentran otro coche abierto, un Nissan Micra rojo, y se disponen a mirar 4 a la vez mientras que dos vigilan. Cuando eso ocurre, voy corriendo hacia ellos sin decir nada pero uno de los que miran ( el más joven que antes habló) me ve venir y da la alarma al resto. Salen corriendo ( Tito Florentino, fichamos a los 7 y ganamos la Champions de nuevo… Cómo corrían) pero consigo atrapar a uno que estaba dentro y no le dió lugar a salir tan rápido.
Forcejeo un poco y lo reduzco. Mientras mi mujer ya estaba llamando a la policía.
En cuanto lo tenía atrapado el chaval, de unos 19 años como supe después, se quejaba de que le estaba haciendo daño y que me iba a denunciar. Luego me amenazó para que le soltase o vendría con más amigos cuando salga mañana. Me sentí en la obligación de marcar los puntos y zarandearlo un poco advirtiéndole de que desde este momento tiene una orden de alejamiento y si es la casualidad de que lo veo aunque sea en la acera de enfrente mientras paseo, el que se va a arrepentir será el.
En unos minutos se presentó una patrulla en donde estábamos.
Nada más llegar el chaval les dijo que le había amenazado y hecho daño al agarrarle de los brazos. " Poco te ha hecho, Slime ( o algo así ). Entra al coche que tú madre te va a dar lo tuyo mañana". Ya lo conocían hasta la patrulla asignada a la zona. A él y a la cuadrilla.
Me prestaron declaración y me informaron de que por desgracia esto está ocurriendo bastante. Que estos mismos chavales ya están apuntados a centros de acogida y que se juntan con otros que no están en centros y se dedican al robo de bolsos de gente mayor, móviles en bares, coches, etc. Que esto está aumentando y que no tiene pinta de que remita.
Marcharon y me acerque a mi mujer, que le advertí que esperase en la esquina para que el niño no viese nada y que tampoco la vieran mucho a ella. Cuando llegue a su lado me cayó un rapapolvo por no saber estarme quieto y haber actuado como lo hice… No pude evitarlo, me salió así.
Ya tuvimos conversación en la cena con los amigos.
Hasta donde va a llegar esto? La falta de respeto por lo ajeno, por las personas, por el trabajo humilde. A qué aspiran? La sociedad da buen ejemplo? Se valora demasiado el poder adquisitivo en nuestra sociedad. Tanto tienes tanto vales… Pero a qué precio?
Una pena.


#2

Me parece un problema gordísimo. No sé cómo podría solucionarse porque el castigo y el encerrarlos no parece tener buenos resultados. Por una parte creo que es algo intrínseco a cualquier sociedad por avanzada que esté pero eso no quita que me parezca alarmante.

Uno de mis mejores amigos trabaja en un centro de menores. Su único comentario es este “me aterra que mi mujer y mi hijo salgan a la calle sabiendo que todo lo que hay en el centro va a estar pronto entre nosotros”.


#3

Hoy justo he leído la noticia de un angelito de estos, que al entrar a robar a una finca, lo habían cogido los dueños, por lo visto medio narcos, y le han estado 2 dias inflando a ostias hasta en el carnet de identidad.

Ni que decir que los comentarios de la noticia eran del tipo: que pobrecito niño, que qué salvajes, que eso no se hace, que qué horror, que la reinserción,que pobrecito no tuvo oportunidades, etc etc.

Vivimos en un país que oscila entre esos dos extremos, o fostiar al ladrón hasta la muerte, o darle besos y abrazo, y la apertura de tu ano para que te de por culo.


#4

Yo soy de los que le dejan bien claro que una y no más. Si te veo por aquí pillas.


#5

y FIESTA


#6

Eso nunca.
Sería dar más facilidades a los malvados para conseguir armas. O es que la gente normal irá con ellas a la calle? No, irán los locos. Y a los locos no hay que armarlos.


#7

Pongamos millones de armas en las calles, ¿qué podría salir mal?