Museo del videojuego Arcade de Ibi, en Alicante


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El pasado sábado 14 de junio abría sus puertas en Ibi el Museo del Videojuego Arcade Vintage, el único de España y de los pocos en el mundo dedicado en exclusiva al mundo del videojuego.

La asociación Arcade Vintage tiene apenas seis años. Nació en Petrer, también en Alicante, con el objetivo de conservar y dar a conocer la cultura del Arcade, la cual se desarrolló en salones recreativos en aquellos maravillosos años 80 y 90 en España. Allí tienen una sede en la que se recrea un salón recreativo ambientado en los 80, con 85 máquinas totalmente funcionales. También cuentan con un nave donde almacenan el grueso de su colección. Ahora se han trasladado a Ibi, a unos kilómetros de Petrer y tienen más de 300 máquinas.

el Museo del Videojuego Arcade Vintage está pensado para todos los públicos . Abre solo los sábados, de 10 a 14 y de 16 a 20 horas, y la entrada general cuesta 10 euros para sesiones de mañana o tarde. Para todo el día el precio es de 15 euros. Los niños de entre 5 y 12 años, si van acompañados de un adulto, pagan solo 5 euros. Muy poco para lo que uno presencia dentro. Consta de una sola planta prácticamente abierta y sin mucha ambientación extra más allá de las vidrieras que recrean videojuegos donde encontramos la exposición permanente, que ocupa 900 m2 .
Abruma por la cantidad de piezas, alineadas en filas regulares. En la sala principal encontramos muchas de las joyas de las salas recreativas de nuestro país. Son en total más de 150 máquinas arcade originales , desde los 70 al año 2000, totalmente restauradas tanto físicamente como en jugabilidad.

El grueso y punto fuerte del Museo Arcade Vintage está en sus juegos y máquinas pese al encanto e historia del edificio. La entrada a la antigua fábrica Rico, donde uno adquiere las entradas o una camiseta del museo, ya esconde algunos de los valiosos tesoros de la asociación.

En vitrinas a los lados del gran hall distinguimos el considerado primer portátil (Osborne 1), el IMSAI 808 de la película Juegos de Guerra y la “ santísima trinidad ” de la informática de la década de los 80 . También tropezamos con un Pacman para abrir boca y, ya en el lateral, una pequeña sala a modo de teatro para charlas y proyecciones.

También hay lugar para aquellos microordenadores que marcaron la infancia de quienes ahora ya hemos entrado en los cuarenta y por supuesto para las consolas, tanto de sobremesa como portátiles, con joyas de Atari, Sega, Nintendo o Sony , así como muchas desconocidas y que hasta para la propia asociación han sido todo un descubrimiento.

Sin lugar a dudas, una excelente experiencia para los que vayan de excursión o de visita por la zona!!