Nadie conoce a ningún maltratador


#1

… pero todos conocemos a una personal maltratada.

Empezamos:
Me gusta mucho Amarna Miller. Pese a no haber visto ninguna de sus películas ni haber seguido su trayectoria profesional, no me pierdo ninguno de los videoblogs. Quizás merezca su propio hilo, pero lo que quiero comentar hoy son vuestras impresiones acerca del último que ha subido y es este que dejo a continuación:

Yo no he sufrido nunca una situación de maltrato doméstico ni violencia de género, pero hace un año justo, estaba en una situación de acoso laboral de la que todavía no he conseguido sacudirme los restos.

Comparto este vídeo porque me gustaría saber si alguno ha vivido o vive alguna situación de maltrato en algún ámbito y cómo la ha resuelto o resuelve. Yo no he hablado del tema prácticamente con nadie, porque terminé saliendo de ese trabajo y ahora tengo uno que me hace 120% feliz y la vida sigue y yo también.
Pero precisamente por el hecho de negarlo y fingir que nada ha pasado (esa persona sigue formando parte de mi vida de alguna forma), sé también que algún fusible se rompió en mí a lo largo de aquella oscura temporada.

Al igual que Amarna ha conseguido en los comentarios sobre su vídeo que mucha gente ponga en alto su historia, lo cual ya puede resultar bastante terapéutico, os animo también a compartir la vuestra.

Y si has sido tú el maltratador… ¡también!
#niundiasinpoesia


#2

A mi la chica ésta ni fu ni fa. Sé que ha hecho porno, pero no me pone nada. Siento no poder opinar acerca del video porque lo he visto a saltos.

No conozco a ningún maltratador o maltratadora, imagino que será que tengo suerte en ese aspecto.


#3

Siempre me sorprende que nadie conozca a ninguno cuando estadísticamente están ahí… ¡entre nosotros! Supongo que el hecho de que un maltratador no lo sea a jornada completa sino sobre un círculo reducido de personas despista bastante.


#4

Claro, he ahí la cuestión. Imagino que en el círculo en el que me muevo no los veo a menudo, o no los veo en su habitat natural.

Si fuera policía, o viviera en un mal barrio, oiría los chillidos y golpes.


#5

Yo tuve un caso en mi familia.

Una prima se casó con un chico camionero, se marcharon a vivir al monte a una casa bastante aislada con tres perros, todo parecia perfecto.

Con el tiempo en las comidas familiares y situaciones similares, cuando lo celebrábamos en su casa, veía comentarios bastante machistas de él y risas nerviosas de ella como quitándole importancia. Como uno tiende a no meterse pues ello era la comidilla del resto de primos cuando ella no estaba pero claro, cada cual lleva las relaciones como buenamente sabe, puede o quiere, así que nada especial.

Con el tiempo iban poniendo excusas para no celebrar cosas en su finca, algo extraño pues tenían mucho espacio y una barbacoa enorme pero nada, que evitaban el tema. Nadie dijo nada por aquello de no meternos.

Al cabo de los años empezó a llamar la atención el aspecto físico de ella. Extremadamente delgada, había perdido bastante cabello y el que tenía no se lo cuidaba demasiado, todo lo mujer que ella había sido ahora parecia una sombra. En ese punto algunos levantamos la voz en reuniones familiares pero las tias mayores insistían en que aquello era su vida, que no debíamos intervenir, que habían intentado quedar con ella a solas pero siempre buscaba excusas…

Un domingo del mes de Julio mi primo Antonio y yo decidimos ir por sorpresa a ver a mi prima. Ella había puesto de nuevo una excusa para no ir a una reunión familiar a la playa y ya nos pareció que la situación olía a chamusquina. Al llegar él no estaba, había salido con los perros a dar un paseo por la montaña y encontramos a mi prima desfigurada por una paliza en el suelo del comedor.

A duras penas la pudimos ayudar a recomponerse y le pedimos que se duchase e hiciese las maletas con urgencia. Ella nos daba largas, que nos fuésemos, que iba a arreglarlo, que solo había sido un pronto… La convencimos y subió al piso de arriba a ducharse. Llamamos a la mujer de Antonio para que viniese pero todavía entre una cosa y otra nos iba a llevar una hora como mínimo desaparecer de allí.

Se que no deberíamos haber hecho lo que ahora os contaré y que lo ideal hubiese sido llamar a la policía y a una ambulancia, eso lo hicimos a posteriori, pero cuando mi prima subió al piso de arriba a limpiarse un poco, escuchamos que su marido volvía del paseo con los perros.

Mi primo Antonio y yo crecimos en un barrio donde no saber pelear era la diferencia entre mantenerse a flote o hundirse en la miseria del bulling y nos faltó un segundo para saber lo que debíamos hacer.

El resto forma parte del atestado posterior. Denuncia por maltrato, denuncia de él por agresión y lesiones y un periodo de recuperación que a él le llevó un mes (el que necesitó para que la mano, la nariz y una costilla rota se le curasen) y que a ella, mi prima, más de 12 años después todavía trata de reconstruir su autoestima. Con lo que ella había sido.

Como nota para quien tenga curiosidad. Todo ello se saldó con una órden de alejamiento hacia él, una sanción administrativa por lesiones hacia nosotros y una compensación por 6 años de palizas contínuas y maltrato psicológico hacia ella de 12 mil euros que no llegó a recibir del todo pues el agresor se declaró insolvente.

Eso es lo que vale la dignidad, alma y cuerpo de una persona destrozada para la ley actual y para los jueces de los que disponemos.

Actualmente él ha re hecho su vida con una mujer ecuatoriana, viven en la misma casa, pasea a sus perros libremente y, probablemente, da palizas selectivas para mantenerse en forma y sentirse poderoso.

Ella, mi prima, no ha re hecho su vida. Sigue con psicólogos y pese a que su aspecto es el de antes y esta preciosa, tiene pánico a cualquier relación que no sea la de sus pocos amigos que le quedaron de aquello (perdió a la mayoría durante aquellos años) y la de la familia que la queremos con locura.


#6

Es la milésima historia que leo cuyo desenlace es el mismo. Clavadito.
Parece que no hay dos palizas iguales ni dos destinos distintos en problemas como este.
Siento mucho lo de tu prima.
Y siento también el futuro de la ecuatoriana.


#7

Bueno… Yo me he llevado alguna que otra galleta por parte de alguna ex locuela. Incluso he tenido que llamar a la guardia civil. No me avergüenzo por ello. Y tampoco me a dejado secuela. En mi caso lo hizo por celos tontos y la relación ya se estaba acabando de mala manera. Creo que simplemente no supo manejar una situación y yo tampoco supe remediarlo a tiempo.
En fin… Cada caso es un mundo y, sin que esto justifique ningún tipo de maltrato, no se pueden meter todos los hechos en el mismo saco.
Eso sí. En cuanto se pasa una frontera, no hay vuelta atrás.


#8

Cuando recurres a la violencia, pierdes la razón.

Aunque la tuvieras.


#9

La violencia nunca es una manera de hacerte entender… Si acaso una manera de defenderse si actúan con lo mismo, con violencia, y no te queda más opción.


#10

Lamento mucho todo lo que tuvisteis que pasar. Si te sirve de algo probablemente yo habría hecho lo mismo que vosotros…