Pienso mucho en el suicidio y no sé cómo pararlo


#21

Quizás te apetezca compartir tu plan con nosotros. Al hacerlo reforzarás el querer conseguirlo, nosotros aprenderemos de ti y si podemos ayudarte, lo haremos también.


#22

El tema es más complejo que querer quitarse de en medio. La depresión es una enfermedad real. Existe y se trata con medicamentos. Y uno de sus síntomas es el tema que ocupa este hilo, que además acreciente los niveles de culpabilidad que ya de por sí trae consigo la depresión. Os recomiendo ver esta conferencia:

“Ni siquiera sabemos que tener una depresión duele”.
“Sufrir una depresión es estar ahogándote y querer ahogarte”.
“Sufrir una depresión es ver a tu familia y no poder quererlos… ni querer quererlos”.


#23

Si lees todo lo que ha escrito @Ivy, puedes armar un puzzle con todas las piezas que propician y sostienen la depresión.

Nadie ha dudado sobre si está deprimida (ya ha hablado en un hilo de ello), y sobre si sus ideas suicidas son producto de la enfermedad, pero imagina lo que supone que se te rompa una pierna y tengas que aguantar a alguien sentado encima. Lo primero que tienes que hacer es quitar ese peso, y tratar tu pierna. Creo que @Ivy sostiene bastante.

Yo no sé si la depresión es causa o efecto, y tampoco creo que aquí sea lo importante. Lo importante aquí es que una persona ponga en alto su deseo de acabar con su vida y estemos todos intentando aportar y preocupándonos.


#24

Yo he pensando muchas veces que, en el caso de que la vida me llevara a la idea firme de suicidarme, probaría un par de cosas antes.

La primera sería tratar de dar un gran golpe. Me refiero a un robo de esos que te solucionan la vida. Porque si te sale bien, incluida la planificación de la huída y el gasto a largo plazo del botín, puedes llevar la vida que siempre quisiste en algún país del tercer mundo. Si no sale bien, el sistema penitenciario español es tan benigno con una presa primaria, que además tiene estudios, que en 4 o 5 años ya estarías fuera, y lo mismo la prisión te da una nueva perspectiva de lo valiosa que es la libertad.

La segunda sería la que están comentando, cambiar totalmente de vida. Vietnam, Filipinas, Corea, China, Japón, Bolivia,… hay tantos lugares increíbles que ver antes de morir que merece más la pena tratar de visitarlos, siquiera como mochilera/vagabunda, que matarse en si antes. Porque si algo nos demuestra la vida es que está llena de cosas inesperadas. Quien sabe, podrías acabar comprandote una casita frente al océano pacífico por 10.000 dolares en alguna playa paradisiaca de un pequeño pueblito de Tailandia, y quien sabe, conociendo alli al amor de tu vida y teniendo 12 hijos pescadores. No hace falta matarse para acabar con la vida que odias, solo la firme decisión de volver a nacer en otro lugar, siendo otra persona.


#25

Yo me he matado varias veces y creo que este “poder” es una bendición. Me maté con 17 años, me maté con 29 y la última vez fue hace 2.
De esta última muerte es ahora cuando empiezo a resucitar. Con la edad cuesta mucho más esfuerzo.
Pero eso vamos a abrir otro hilo.


#26

#27

Me acabo de acordar de este libro, te lo recomiendo. Y a todos.

Cuando desapareciste, de John Marrs.

Tras la desaparición de su marido, ella quería saber. Pronto deseará no haber sabido.

Cuando Catherine despierta sola una mañana, piensa que su marido ha salido a correr antes de ir al trabajo, pero Simon nunca llega a la oficina. Sus zapatillas siguen junto a la entrada. No falta nada, solo él. Catherine sabe que a Simon le ha pasado algo. Él no la dejaría así sin más. No abandonaría a los niños. Pero Simon sabe la verdad, sabe por qué se ha ido y lo que ha hecho. Sabe cosas de su matrimonio que destrozarían a su esposa. Sabe que los recuerdos a los que ella se aferra son mentira.

Mientras Catherine se enfrenta a una realidad nueva y oscura en casa, Simon recorre medio mundo y hace todo lo posible por ir siempre un paso por delante de la verdad. Pero no puede esconderse eternamente. Así que cuando reaparece, veinticinco años después, Catherine descubrirá por fin quién es. Y deseará no haberlo sabido nunca.